Redes de información, verdad y orden social
Yuval Noah Harari. Nexus. Ed. Debate, 2024. Resumen capítulos.
“En el mundo en el que vivimos, en la historia, solo una parte del poder nace del conocimiento de la verdad. También nace de la capacidad de mantener un orden social entre un gran número de individuos…”
“Lo que mantiene unidas las redes humanas suelen ser los relatos ficticios en especial los que se refieren a cosas intersubjetivas como dioses dinero o naciones. Cuando se trata de unir a la gente la ficción goza de 2 ventajas intrínsecas de la que la verdad carece: la primera es que la ficción puede simplificarse tanto como queramos mientras que la verdad acostumbra a ser compleja. La segunda ventaja es que la verdad suele ser dolorosa e inquietante y si intentamos hacerlas más reconfortantes y favorecedora ya no será la verdad…”
“Contar un relato ficticio solo es mentir cuando lo que se pretende es que el relato sea una representación veraz de la realidad. Contar un relato ficticio no es mentir cuando se elude esta pretensión y se reconoce que se está intentando crear una nueva realidad intersubjetiva en lugar de representar una realidad objetiva preexistente…”
“Lo cierto es que, para sobrevivir y germinar, toda red de información humana necesita hacer dos cosas: a la vez descubrir la verdad y crear orden. En consecuencia, con el discurrir de la historia las redes de información humana han acabado por desarrollar dos tipos de habilidades distintos; por un lado, tal como espera la idea ingenua, las redes han aprendido a procesar la información para adquirir conocimientos más exactos en materia de, por ejemplo, medicina mamut y física nuclear. Al mismo tiempo, las redes han aprendido a usar la información para mantener un orden social más sólido entre poblaciones mayores, al emplear, no solo relatos veraces, sino también ficciones, fantasías, propaganda y en ocasiones mentiras en toda regla…”
“Poseer gran cantidad de información no garantiza ni la verdad ni el orden. Utilizar la información para descubrir la verdad y al mismo tiempo emplearla para mantener el orden es un proceso complicado. Lo que empeora las cosas es que estos dos procesos suelen ser contradictorios porque con frecuencia resulta más fácil mantener el orden mediante ficciones…”
“Este es el motivo principal por el que la historia de las redes de información humanas no puede verse como una marcha triunfal del progreso. El hecho de que el poder de las redes humanas se haya incrementado con el paso del tiempo no tiene por qué significar que éstas sean cada vez más sabias. Al priorizar el orden frente a la verdad una red puede acaparar mucho poder, pero usarlo de manera poco prudente…”
“Hoy en lugar de una marcha triunfal del progreso podríamos ver la historia de las redes de información humanas como un ejercicio de funambulismo en el que lo que hay que equilibrar es la verdad con el orden…”