1. Diagnóstico inicial
Antes de actuar, el candidato necesita entender:
- Qué barrios tienen más peso demográfico.
- Qué problemas locales son prioritarios.
- Qué segmentos del electorado están más movilizados o más indecisos.
- Qué canales de comunicación usa cada grupo.
Resultado esperado: un mapa claro de dónde invertir tiempo y energía.
1. Plan de visibilidad por fases
Fase 1: Posicionamiento (3–4 meses antes de campaña)
Objetivo: que la ciudadanía “sepa quién es” y lo asocie a temas concretos.
Acciones clave:
- Visitas a barrios con escucha activa.
- Publicación de vídeos cortos explicando problemas locales.
- Reuniones con asociaciones, comerciantes y colectivos.
- Artículos de opinión sobre temas municipales.
- Participación en eventos culturales y deportivos.
Fase 2: Consolidación (1–2 meses antes de campaña)
Objetivo: que la ciudadanía “entienda qué propone”.
Acciones clave:
- Presentación de propuestas temáticas (movilidad, limpieza, juventud…).
- Foros ciudadanos por barrios.
- Infografías claras en redes sociales.
- Entrevistas en radios locales.
- Actos pequeños pero constantes en la calle.
Fase 3: Máxima visibilidad (campaña oficial)
Objetivo: que la ciudadanía “sienta que es la mejor opción”.
Acciones clave:
- Acto de lanzamiento de campaña.
- Vídeo central de campaña.
- Puerta a puerta en zonas estratégicas.
- Debates en medios locales.
- Eventos simbólicos en lugares emblemáticos.
- Refuerzo digital con contenido diario.
Fase 4: Última semana
Objetivo: movilizar a los indecisos y reforzar a los propios.
Acciones clave:
- Mensajes muy concretos sobre prioridades.
- Encuentros breves en mercados y plazas.
- Directos en redes respondiendo preguntas.
- Presencia en medios con tono cercano y resolutivo.