1. Narrativas de identidad del candidato
Buscan construir quién es y por qué merece confianza.
- Biográfica–emocional — Trayectoria personal, raíces en el municipio, historia familiar, valores.
- Competencial–gestora — Experiencia previa, logros verificables, capacidad técnica.
- Proximidad y cercanía — “Soy como tú”, “conozco tus problemas”, presencia en barrios.
Cuándo funcionan: en municipios medianos o pequeños donde la identidad pesa más que la ideología.
2. Narrativas sobre el modelo de ciudad/pueblo
Definen qué futuro se propone y cómo se diferencia del resto.
- Ciudad que avanza — Innovación, digitalización, movilidad sostenible, atracción de inversión.
- Ciudad que cuida — Servicios sociales, salud, mayores, infancia, igualdad.
- Ciudad que funciona — Limpieza, transporte, seguridad, mantenimiento urbano.
- Ciudad verde — Medio ambiente, parques, renaturalización, energía.
- Ciudad para vivir — Vivienda, ocio, cultura, convivencia.
Cuándo funcionan: cuando el electorado pide soluciones concretas y visibles.
3. Narrativas dirigidas a segmentos específicos
Adaptan el mensaje a grupos con necesidades distintas.
- Jóvenes — Empleo, vivienda, ocio, transporte nocturno.
- Mayores — Atención domiciliaria, salud, accesibilidad, seguridad.
- Familias — Educación, conciliación, parques, actividades.
- Comerciantes y autónomos — Licencias, impuestos, dinamización comercial.
- Asociaciones y tejido social — Participación, subvenciones, espacios.
Cuándo funcionan: cuando el municipio es diverso y la campaña necesita microsegmentación.
4. Narrativas de contraste o diferenciación
No atacan directamente, pero marcan distancia.
- Comparación de modelos — “Nosotros proponemos X, otros proponen Y”.
- Balance de gestión — “Esto se ha hecho / esto no se ha hecho”.
- Recuperación o cambio — “Volver a poner en marcha el municipio”, “pasar página”.
Cuándo funcionan: cuando hay desgaste del gobierno o fragmentación del voto.
5. Narrativas de soluciones concretas
Son mensajes muy prácticos, orientados a problemas cotidianos.
- Infraestructuras — Obras, transporte, equipamientos.
- Servicios — Limpieza, seguridad, iluminación, mantenimiento.
- Economía local — Empleo, comercio, turismo.
- Vivienda — Alquiler asequible, rehabilitación, suelo.
Cuándo funcionan: cuando el electorado está cansado de discursos abstractos.
6. Narrativas emocionales
Movilizan sentimientos más que argumentos.
- Orgullo local — “Lo mejor de vivir aquí”, identidad municipal.
- Esperanza — “Podemos estar mejor”, visión positiva.
- Urgencia — “No podemos seguir así”, sensación de riesgo o deterioro.
- Unidad — “Somos un solo municipio”, integración de barrios o colectivos.
Cuándo funcionan: en campañas polarizadas o con baja participación.
7. Narrativas de participación y escucha
Refuerzan la idea de que el candidato no impone, sino que construye con la gente.
- Procesos participativos — Escuchar, co-crear, consultas.
- Presencia territorial — Barrios, asociaciones, visitas puerta a puerta.
- Transparencia — Rendición de cuentas, datos abiertos.
Cuándo funcionan: cuando hay desconfianza hacia la política o instituciones.
8. Narrativas de coalición o gobernabilidad
Especialmente relevantes en municipios con pactos frecuentes.
- Estabilidad — “Garantizamos un gobierno sólido”.
- Apertura — “Sumamos con otros para mejorar la ciudad”.
- Responsabilidad — “Anteponemos el municipio a las siglas”.
Cuándo funcionan: cuando el electorado teme bloqueos o conflictos.