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LIBERTAD Y PSICOPOLÍTICA

«Vivimos una fase histórica especial en la que la libertad misma da lugar a coacciones. La libertad «de poder hacer» genera incluso más coacciones que el disciplinario «deber». El «deber» tiene un límite. «El poder hacer», por el contrario, no tiene ninguno.

Byung-Chul Han, «La psicopolítica: neoliberalismo y nuevas técnicas de poder. Ed Herder, 2021, 2ºEd.

Psicopolítica: Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder es una obra del filósofo surcoreano-alemán Byung-Chul Han, publicada en 2014. El libro ofrece un análisis penetrante sobre el cambio en las dinámicas del poder en la sociedad contemporánea, enfocándose en cómo el neoliberalismo ha transformado el control político tradicional en una forma más sutil y omnipresente de dominación: la psicopolítica. A lo largo de la obra, Han argumenta que la coerción física y disciplinaria que caracterizaba al poder en las sociedades del pasado ha sido reemplazada por formas de control que penetran en lo más íntimo del ser humano: sus emociones, pensamientos y deseos. En esta nueva era, el poder ya no oprime desde fuera, sino que se infiltra en el interior del sujeto, moldeando su comportamiento desde adentro, lo que tiene profundas implicaciones para la libertad, la autonomía y la identidad individual.

La sociedad disciplinaria frente a la sociedad del rendimiento

Han inicia su reflexión al comparar dos tipos de sociedad: la sociedad disciplinaria, conceptualizada por Michel Foucault, y la sociedad del rendimiento, que caracteriza la etapa neoliberal. En la sociedad disciplinaria, que predominó en los siglos XVIII y XIX, el poder ejercía control a través de la prohibición y la vigilancia. Las instituciones como cárceles, fábricas y hospitales imponían una disciplina física sobre los cuerpos, restringiendo y encauzando el comportamiento de las personas. Foucault denominó a este tipo de poder como biopolítica, un término que hacía referencia a la manera en que el poder regulaba la vida de los individuos, gestionando sus cuerpos y conductas para maximizar la productividad y mantener el orden social.

Sin embargo, en la transición hacia el neoliberalismo, Han identifica un cambio fundamental. La sociedad disciplinaria da paso a la sociedad del rendimiento, donde ya no es necesario imponer limitaciones externas a los individuos. El poder, ahora, se ejerce a través de la autogestión y la autoexplotación. El individuo neoliberal se ha convertido en un emprendedor de sí mismo, alguien que, lejos de estar sometido a una autoridad externa, se autogestiona y se esfuerza constantemente por optimizar su rendimiento. Aquí es donde Han introduce el concepto de psicopolítica, una técnica de poder que explota la libertad misma de los individuos, convirtiéndola en un mecanismo de control.

En la sociedad del rendimiento, los sujetos no son controlados por la fuerza o la disciplina, sino que se les induce a perseguir constantemente la mejora personal y el éxito. Se convierten en sus propios explotadores, con la promesa de la autorrealización y el éxito económico. Según Han, el lema de esta nueva sociedad es «sí se puede». El individuo no está limitado por barreras externas, sino por la presión interna de maximizar su rendimiento en todas las áreas de la vida. Sin embargo, este impulso constante hacia el éxito genera una forma de violencia psicológica. El fracaso, en este contexto, no es visto como el resultado de condiciones sociales o económicas adversas, sino como una falla personal del individuo que no supo esforzarse lo suficiente.

El papel del neoliberalismo en la creación de la subjetividad

El neoliberalismo, según Han, no solo es un sistema económico, sino una nueva forma de razón que moldea todas las esferas de la vida. A diferencia del capitalismo clásico, donde el trabajador era explotado por el dueño del capital, el neoliberalismo convierte al individuo en el empresario de su propia vida. Este cambio tiene profundas implicaciones en cómo se constituye la subjetividad, es decir, la forma en que los individuos se perciben a sí mismos y a su lugar en el mundo.

Han argumenta que el neoliberalismo se apodera del deseo y de las emociones humanas, convirtiéndolos en herramientas de control. A través de mecanismos como la gamificación, las redes sociales y la autoayuda, el poder neoliberal fomenta una cultura de la positividad. Se promueve el optimismo, la productividad y la autorrealización constante, lo que lleva a los individuos a un ciclo interminable de automejora y autoexplotación. En este contexto, la libertad ya no consiste en la posibilidad de actuar contra el poder, sino en la capacidad de adaptarse y maximizar el rendimiento dentro de las normas impuestas por el sistema.

Uno de los aspectos más preocupantes de este proceso es que el control se vuelve invisible. En lugar de ser impuesto desde afuera, el poder neoliberal actúa desde adentro, moldeando los deseos y pensamientos de los individuos. Esto tiene como consecuencia una pérdida de la capacidad crítica, ya que los sujetos no se sienten oprimidos, sino empoderados para mejorar continuamente sus vidas. Sin embargo, este empoderamiento es una trampa, ya que lo que parece ser libertad es en realidad una forma más insidiosa de control.

La psicopolítica y el control digital

Una de las contribuciones más relevantes de Han en Psicopolítica es su análisis del papel de la tecnología digital en la expansión del control neoliberal. En la era digital, el poder se ejerce a través de la vigilancia constante de los datos. Las plataformas digitales, como las redes sociales, no solo recogen información sobre el comportamiento de los usuarios, sino que también influyen en sus decisiones y emociones de manera sutil. Este fenómeno, conocido como big data, permite a las empresas y gobiernos anticipar y moldear el comportamiento de las personas, creando un nuevo tipo de vigilancia que ya no se basa en la prohibición, sino en la manipulación de deseos y emociones.

Han describe cómo las técnicas de psicopolítica, apoyadas en el big data, se convierten en herramientas de predicción y control. Al analizar patrones de comportamiento, las empresas pueden predecir qué productos comprará una persona, qué tipo de contenido consumirá y qué decisiones tomará. Este tipo de control no se percibe como coercitivo, sino como una personalización de la experiencia del usuario. Sin embargo, Han señala que este nivel de personalización es una forma de control más eficiente y peligrosa, ya que los individuos no son conscientes de cómo sus elecciones están siendo manipuladas.

Además, la era digital amplifica el impulso neoliberal hacia la autoexplotación. Las redes sociales fomentan una cultura de la visibilidad y la comparación constante, lo que lleva a las personas a sentir que deben estar siempre trabajando en su imagen y su éxito. La presión para mostrarse productivo y feliz en todo momento refuerza la autoexplotación, ya que los individuos internalizan las expectativas del sistema y se esfuerzan por cumplirlas sin que nadie se los exija directamente.

La crisis de la libertad y la resistencia

Uno de los puntos centrales de la crítica de Han es que la psicopolítica neoliberal ha llevado a una crisis de la libertad. En la sociedad del rendimiento, la libertad ha sido absorbida por el sistema, transformada en un instrumento de control. Los individuos se sienten libres porque pueden elegir, pero esta libertad es ilusoria, ya que sus elecciones están condicionadas por un sistema que moldea sus deseos y necesidades desde adentro.

Han argumenta que esta crisis de la libertad requiere repensar lo que significa ser libre en el contexto contemporáneo. La verdadera libertad, sostiene, no consiste en la posibilidad de elegir entre opciones prefabricadas por el sistema, sino en la capacidad de distanciarse de las lógicas del rendimiento y la autoexplotación. Para Han, la resistencia a la psicopolítica no pasa por la confrontación directa con el poder, sino por la creación de espacios de contemplación y reflexión, donde los individuos puedan recuperar su capacidad crítica y distanciarse del imperativo de la productividad.

En resumen, Psicopolítica de Byung-Chul Han es una reflexión profunda sobre cómo el poder neoliberal ha transformado la sociedad contemporánea. Al explorar el cambio de una sociedad disciplinaria a una sociedad del rendimiento, Han muestra cómo el control se ha vuelto más sutil y omnipresente. La obra destaca los peligros del poder invisible que actúa desde el interior de los individuos, moldeando sus deseos y emociones, y llama a repensar la libertad en la era del neoliberalismo digital.

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